viernes, 14 de octubre de 2016

Mi lista de deseos

Si encontraséis una lámpara dorada, con un genio irlandés dentro, ¿qué le pediríais?

Seguramente le pediríais tiempo. Tiempo para pensar que pedir, tiempo para vivir más, tiempo para aprender a vivir mejor.

Yo he estado pensando muy profundamente sobre qué pediría a ese genio. Y creo que tengo dos listas.

Por un lado, tengo la lista del Universo. Todos los deseos de esa lista también me afectarían a mí directamente, pero para pedirlos hay que cambiar el foco habitual de atención, hay que abrir las miras (y también la mente). En esa lista habrían cosas como que todo el mundo fuese una buena persona, acabar con el hambre, evitar desastres naturales o poder prevenirlos...

En cambio, todos tenemos una lista de cosas que anhelamos y que estamos convencidos de que nos harían felices (a veces con razón y otras veces con esperanza). En mi lista hay deseos inmateriales, vitales, pero también hay una serie de cosas materiales, cosas que simplemente son cosas.

Ahí va:


  1. Me gustaría poder vivir en un lugar donde siempre hiciese calor y que estuviese frente a la playa, para poder pasar en remojo el máximo tiempo posible. 
  2. Me gustaría tener un trabajo que me apasionase, para poder sentirme realizada con él. Que además me permitiese tener tiempo libre.
  3. Me gustaría que todos mis amigos fueran muy felices, y tuvieran el amor de otras personas y sobretodo el de ellos mismos. 
  4. Me gustaría que mi familia siguiese como está, que sean todos felices.
  5. Me gustaría aprender a cuidarme tanto como intento cuidar a los demás.
  6. Me gustaría escribir un libro precioso.
  7. Me gustaría tener una cámara de fotos y pasarme el día fotografiando toda la belleza que me envuelve.
  8. Me gustaría ser capaz de ver siempre el vaso medio lleno, o medio del todo, o que no me importase cómo de lleno está el vaso,
  9. Me gustaría ver sonreír todas las veces que pueda a cualquier persona del mundo.
  10. Me gustaría viajar a África.
  11. Me gustaría ayudar a la gente. 
  12. Me gustaría amar y ser amada.
  13. Me gustaría recordar siempre aquella historia donde todas las listas eran de trece cosas. 
Casi siempre que pedimos un deseo nos parece algo muy lejano, un imposible. 
Pero la mayoría de las veces estamos a sólo un paso de conseguirlos. O a dos, o a tres, pero podemos llegar caminando. 

Mi propósito de esta etapa es conocerme, saber lo que quiero, ir a conseguirlo. Pensar en cuál es la vida que quiero y cambiar todo lo que tenga que cambiar para que esa vida sea posible. 

Será mi metanoia. 

1 comentario:

  1. Deseos, la vida en si misma es un eterno deseo, me encantan tus deseos. Yo si me encontrase esa lampara, solo le pediria un deseo. Vivir en un mundo donde no existiesen lamparas magicas para pedir deseos. Utopico? Es mi deseo.

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